29 jun. 2012

No lo recuerdo



“Esto es calibre, esto es verdadero calibre…” fueron las palabras que mas recuerdo de ese tipo. Creí que lo había mencionado en otras oportunidades, de hecho se lo dije a los que vinieron antes que ustedes.
A decir verdad, nunca pude comprender en profundidad porque se manejaba de esa manera, con esas formas. Mas allá de todo, su aspecto, que por si a alguien le interesa, era de lo mas común. Nada hacía pensar otra cosa que lo se veía a simple vista, sin embargo algo mucho mas allá de la simple comprensión parecía flotar alrededor de él.
Lo ví en varias oportunidades, incluso lo conocí antes de verlo personalmente, digamos que solo fue un escollo en el camino, nunca estuvo en los planes originales.
Como les dije, nada de mi tenía que ver con él, y las preguntas que tengan que hacerme, creo que ya las respondí en su momento y con las personas que así lo requirieron.
No soy de escaparme de los problemas, pero tampoco los busco, si eso sirve para que me pueda entender mejor, pues me alegro, y sino, ya nada puedo hacer.
Pasan los años, y cada tanto aparece uno de ustedes, a veces mas jóvenes y nerviosos, y otras mas viejos, cansados y descreídos de todo, lo puedo ver en sus ojos, en sus expresiones. 
No pretendo desviar lo importante de su intervención, pero creanme que ya lo dije todo. Nada queda de mi de aquel momento, aunque aún pago los costos de sus especulaciones.
Es verdad, lo conocí y lo vi en varias oportunidades en el último tiempo, incluso frecuente su ámbito, lo cual no fue nada fácil para mi, ya que crecí con otras costumbres y con otros sueños.
Su problema, entre muchos que tenía, era haber estado en el momento justo en el lugar equivocado. Nadie podría culparme de eso, a nadie se le puede echar culpa del destino, y a nadie se le ocurriría poner en duda, juzgar o castigar la casualidad y lo azaroso del mundo.
Si tuviera que mirar atrás y pensar cuales fueron los factores que desencadenaron esto, sinceramente no los podría encontrar, como dije, fue el lugar equivocado.
Me gustaría poder aclarar un sinfín de problemas que esto me trajo. Nadie en tanto tiempo pudo darme aunque más no fuese una palabra de tranquilidad, ¿quién puede acaso decirme a mi lo que es recordar eso?
¿Si pienso si lo merecía? La verdad no lo se, trato de no pensarlo, mi cabeza esta en tantas partes que logro distrarme con facilidad, pienso que no me corresponde juzgar si lo merecía o no, ¿acaso yo merezco esto?
La verdad que mas allá de lo que sus mentes puedan llegar a elucubrar, los motivos fueron mas sencillos y mas comunes de los que la gente espera.
En algún momento pensé en serles útil, tal vez tratando de recordar algo mas que hubiere omitido aquellas varias primeras veces que me preguntaban sobre lo mismo, incluso pasaba días haciendo una retrospectiva de mi propia vida, revisando una y otra vez, viendo los errores, una y otra y otra vez...
Hace ya tanto tiempo que ustedes esperan respuestas de mi que no tengo,
¿hace cuanto que depositaron sus dudas y vagancia en mis certezas?
Hace ya mucho que no encuentro una explicación que los satisfaga.
Hay epocas del año donde todo esta tranquilo, los vecinos nos saludamos y nos respetamos, nos cuidamos unos o otros, como una comunidad que somos, los chicos juegan en las calles, sus madres los miran desde las ventanas, todo parece en armonía, pero no para mi, siempre hay alguno de ustedes merodeando por mi casa.
No voy a negarlo, estoy armado para afrontar lo que sea necesario. Si todavía mantengo la tranquilidad y la calma en mi relato, es porque ya pase por la tempestad y nada encontré ahí.
Como les dije, si tuviera algo para decirles, ya lo hubiese hecho hace mucho tiempo atrás, y no tendría que estar pasando por este momento en el cual me estoy incomodando cada vez más.
“Esto es calibre, esto es verdadero calibre…” se los dije mil veces, y lo dire miles mas si es necesario, es lo que mas recuerdo de él, si acaso eso sirviese para algo…





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