13 may 2011

"Yo escribo, porque si no me hubiera muerto, para buscar el sentimiento de la existencia."
Ernesto Sabato






3 may 2011

Enajenación

"¿En qué consiste, entonces, la enajenación del trabajo? Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado, trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo. Su carácter extraño se evidencia claramente en el hecho de que tan pronto como no existe una coacción física o de cualquier otro tipo se huye del trabajo como de la peste. El trabajo externo, el trabajo en que el hombre se enajena, es un trabajo de autosacrificio, de ascetismo. En último término, para el trabajador se muestra la exterioridad del trabajo en que éste no es suyo, sino de otro, que no le pertenece; en que cuando está en él no se pertenece a sí mismo, sino a otro. (...) Pertenece a otro, es la pérdida de sí mismo."
Karl Marx

28 abr 2011

(...) Un ejemplo, que nuestros académicos podrían imitar, es el de la Universidad de la República Oriental del Uruguay, que desde hace 65 años obliga a sus estudiantes de arquitectura a realizar un viaje de estudios de nueve meses de duración por los cinco continentes, como exigencia ineludible para recibir el tan preciado título universitario.
Es una universidad pública y gratuita, y la forma de solventar este costoso viaje se sustenta en un principio básico: la solidaridad. Los alumnos del penúltimo y antepenúltimo año de la carrera deben vender rifas, y con ese dinero realizan su viaje los alumnos del curso superior.
Este mecanismo permite que año a año cientos de estudiantes de arquitectura partan rumbo a las Américas, Europa, Asia, Africa y Oceanía a ver arquitectura, de la patrimonial y de la contemporánea, y así puedan apreciar con sus propios ojos las mejores expresiones del arte de construir, y vuelvan a su país para terminar sus estudios. Para ello, deben desarrollar de principio a fin un proyecto arquitectónico completo, y demostrar que pueden aplicar con solvencia lo que han estudiado y observado.
A partir de eso hicieron un documental:
http://www.gon-lo.com/65viajes/65viajes.html

y acá el resto de la nota: m2

27 abr 2011

No soy de aquí ni soy de allá

Jorge Cafrune, fue un argentino, cantante folclórico, también incansable investigador, recopilador y difusor de la cultura nativa por lo que pude enterarme. Hijo de inmigrantes del Líbano y Siria; creador de Zamba de mi esperanza. 
Cafrune era más peligroso con una guitarra que un ejército con armas según dijera López Rega. 
Leí que hacía tiempo Jorge le había pedido a Facundo Cabral con quien frecuentaba, que le compusiera un tema, y la promesa no se cumplía. Esa noche, Jorge le vuelve a pedir el tema, y Facundo toma la guitarra y comienza "No soy de aquí, no soy de allá..." La cantó entera, improvisada, de la nada.
Al otro día, Jorge pide la letra, y Facundo dice, en medio de la resaca, que no recuerda nada. Por fortuna, alguien que estaba allí grabó la canción en una grabadora casera. 
Sinceramente no conozco la veracidad de la historia, aunque he tratado de chequearla por varios lados.
En uno de esos tantos pueblitos que recorrió fue donde conoció y promovió a un joven cantor llamado José Larralde; en 1965 en Cosquín, sin conocimiento de la organización presentó a una cantante tucumana llamada Mercedes Sosa.
La madrugada del 31 de enero de 1978, cuando marchaba a caballo rumbo a Yapeyú para depositar un cofre con tierra de Bolougne Sur Mer en homenaje al general Jose de San Martín, el folklorista Jorge Cafrune fue atropellado por una camioneta. Quedó demasiadas horas tirado en la ruta con las costillas incrustadas en los pulmones, y al día siguiente falleció. A la camioneta y a su conductor se los tragó la noche: sólo pudo saberse un nombre (Héctor) susurrado por los habitantes de Benavídez.
Acá les transcribo la letra que nos convoca



NO SOY DE AQUI NI SOY DE ALLÁ (Facundo Cabral)
(Versión de Jorge Cafrune)

Me gusta el sol, Alicia y las palomas,
el buen cigarro y las malas señoras,
saltar paredes y abrir las ventanas,
y cuando llora una mujer.

Me gusta el vino tanto como las flores,
y los conejos, pero no los tractores,
y el pan casero y la voz de Dolores,
y el mar mojándome los pies.

No soy de aquí..., ni soy de allá,
no tengo edad, ni porvenir,
y ser feliz es mi color de identidad.

Me gusta estar tirado siempre en la arena,
en mi matungo perseguir a Manuela,
o todo el tiempo para ver las estrellas,
con la María en el trigal.

No soy de aquí..., ni soy de allá,
no tengo edad, ni porvenir,
y ser feliz es mi color de identidad.







"En esto que se suele llamar artístico, hay dos formas de concebir la vida: el hombre que piensa en la farándula, en la fama, en el brillo, en la creencia de que es un hombre extranormal , y nosotros, que somos del campo, que nos gusta cantar, andar por los pueblos, analizar la vida." 
Jorge Cafrune


21 abr 2011

Buenos Aires, recorrida a pie.

Caminar por la ciudad que habitamos, en este caso Buenos Aires, es una experiencia placentera y gratificante que ya he tomando como costumbre a lo largo de los años. El tiempo genera mutaciones constantes y nuevas miradas sobre la existente; la ciudad se va formando y transformando una y otra vez con nuestra participación activa, inconciente.
Esta regular actividad me llevó a registrar mediante imágenes y textos lo que simplemente estaba ahí, esperando para ser observado, analizado. Detenerse y rever lo que esta ahí, lo que ya fue pensado por alguien, ahora es reflexionado por el otro, asimilándolo y acomodándolo para luego devolverlo otra vez.
Acá les acerco algunas imágenes de la serie "Buenos Aires a pie". 
Son bienvenidas sus aproximaciones de todo tipo.






“En ese punto en que no se cubren mutuamente lo que hay, lo que se percibe y lo que significa, los arquitectos debemos implantar un objeto que llene de conexiones de sentido a lo que hay, lo que se siente y lo que significa”.
“Partido, Partido, Partido”. Pablo Stulvark